Hacía tiempo que le tenía echado el ojo al caracter fotogénico de la granada y guardaba desde hace un par de años un tablón enorme para usarlo como mesa de bodegones. Una botella antigua, algunas ramas "chupones" del nectarino y unos arándanos se sumaron a la composición para construir este nuevo experimento de lightpainting y sumar una nueva imagen a la serie de bodegones del confinamiento. ¡Al rico antioxidante!
#stilllifeart #bodegónlightpainting #lightpaintingart #lightpaintingphotography #foodphotography #stilllifephotography #stilllifelightpainting #fotografíagastronómica
jueves, 14 de mayo de 2020
miércoles, 6 de mayo de 2020
Nuevo bodegón con fondo neutro
Por fin me animé a dar uso fotográfico a las viejas botellas desenterradas hace años. Siempre tuve la intención de incorporarlas a un bodegón y es ahora cuando, gracias al confinamiento (palabra de moda), las he aprovechado para esta imagen de lightpainting gastronómico. Junto a ellas, los restos de un viejo conocido. Las piezas oxidadas son trozos del casco del American Star, embarrancado hace años en la playa de Garcey, Fuerteventura. Regalos de la mar a un admirador. Presentes cubistas de lo que antaño fuera un orgulloso navío que se deshace ahora bajo el horizonte.
lunes, 20 de abril de 2020
Bodegones y lightpainting: Fotografía gastronómica de autor. #fotocolectaniaencasa

Estas imágenes son bodegones pintados con luz, con paciencia, poco a poco, sacando texturas y construyendo casi pieza a pieza el puzzle de imágenes que se convertirá en la fotografía final.
Una técnica muy entretenida, a la que llamamos "linterning" porque ahora hay que llamar a todo como si fuera nuevo (Black card, tethering, etc).
Se basa en ir exponiendo las tomas con una larga exposición que te permita usar las luces sobre los objetos y montarlas en capas, dejando ver lo que interesa de esa adición de información y ocultando lo que no suma en la mejora de la anterior.
Con un poco de gusto se puede lograr que la fotografía resultante sea impactante, si bien el proceso requiere trabajar en algunos casos hasta con veinte imágenes para lograr esa iluminación tan especial.
La intención de este trabajo que aquí inicio es mostrar a mis alumnos algunas opciones para motivarlos en la realización de uno de los últimos proyectos del primer curso, aprovechando el confinamiento y los medios a su alcance en el ámbito doméstico.
miércoles, 29 de enero de 2020
martes, 12 de junio de 2018
El domingo 10 de junio publiqué en facebook la cita con el paso de la Estación Espacial Internacional (ISS) y el Telescopio Espacial Hubble (HST), que se produciría al día siguiente. Ambos avistamientos serían casi simultáneos, separándose unos tres o cuatro minutos, alrededor de las 22:18 de la noche del pasado lunes 11.
Esa misma mañana se lo comuniqué a mis alumnos, sin muchas esperanzas de que -siendo fin de curso y quedando por realizar algunos trabajos y exámenes- se sumaran a la salida astrofotográfica. Pero como para mí esto siempre es un reto, sin contar con la climatología, pues me animé a intentar plasmar el curioso fenómeno que, además, haría pasar al telescopio orbital exactamente sobre el disco del planeta Júpiter únicamente desde Lanzarote.
Casi sin tiempo me alejé lo poco que pude del centro urbano y monté el trípode con la montura ecuatorial apuntando al polo para hacer una prueba de exposición y conocer el máximo tiempo posible sin que la polución luminosa arruinara el fichero. Lamentablemente el campo de mi gran angular no llegaba desde Venus al noroeste, por donde saldría la Estación Espacial, hasta Júpiter al sureste, en el paso del HST... Comprobé que era imposible además mantener el obturador abierto más de minuto y medio con ISO 800 y el diafragma abierto de mi Irix 15mm, por lo que asumí imprescindible conectar el guiado y tomar dos fotos diferentes, que se fusionarían posteriormente en PS.
Las nubes en avance constante me dieron una tregua justo los 4 minutos precisos en que debían tomarse las fotos y hasta me dió tiempo de coger mis viejos prismáticos 12x50 para ver de cerca el paso del HST sobre Júpiter.
Aquí les muestro lo que pasó esa noche.
Saludos
Esa misma mañana se lo comuniqué a mis alumnos, sin muchas esperanzas de que -siendo fin de curso y quedando por realizar algunos trabajos y exámenes- se sumaran a la salida astrofotográfica. Pero como para mí esto siempre es un reto, sin contar con la climatología, pues me animé a intentar plasmar el curioso fenómeno que, además, haría pasar al telescopio orbital exactamente sobre el disco del planeta Júpiter únicamente desde Lanzarote.
Casi sin tiempo me alejé lo poco que pude del centro urbano y monté el trípode con la montura ecuatorial apuntando al polo para hacer una prueba de exposición y conocer el máximo tiempo posible sin que la polución luminosa arruinara el fichero. Lamentablemente el campo de mi gran angular no llegaba desde Venus al noroeste, por donde saldría la Estación Espacial, hasta Júpiter al sureste, en el paso del HST... Comprobé que era imposible además mantener el obturador abierto más de minuto y medio con ISO 800 y el diafragma abierto de mi Irix 15mm, por lo que asumí imprescindible conectar el guiado y tomar dos fotos diferentes, que se fusionarían posteriormente en PS.
Las nubes en avance constante me dieron una tregua justo los 4 minutos precisos en que debían tomarse las fotos y hasta me dió tiempo de coger mis viejos prismáticos 12x50 para ver de cerca el paso del HST sobre Júpiter.
Aquí les muestro lo que pasó esa noche.
Saludos
domingo, 13 de marzo de 2016
SALIDA NOCTURNA CON LOS COMPAÑEROS DEL CAS PASTINACA
El viernes 11 de marzo se organizó en mi club de buceo una noche de estrellas como evento lúdico alternativo al submarinismo, como parte del plan de actividades del CAS Pastinaca.
Tras mi charla introductoria sobre astronomía y fotografía nocturna de aproximadamente una hora, acompañada con imágenes propias y de diversas webs, intenté preparar a los asistentes para la salida programada, donde poner en práctica los conceptos de orientación celeste, astrofotografía y lightpainting, tras explicar las webs recomendadas, pasear por las constelaciones y sus hitos más destacados (nebulosas, cúmulos y galaxias), contar mis experiencias en esta disciplina fotográfica y explicar una metodología sencilla para captar imágenes del firmamento, fomentando nuestra creatividad con el uso de linternas y frontales de luz roja.
A eso de las 21:30 pusimos rumbo a Teseguite, subiendo desde el cruce de Guatiza, para fotografiar desde la rofera el cielo poniente de invierno (Orión, Canis Major y Tauro), la zona circumpolar de las Osas y comentar algunas curiosidades celestes.
Tras eso, los asistentes tomamos imágenes del zenit y del polo norte para, a continuación, ir incorporando el paisaje, iluminando con linternas y láseres mientras una larga exposición intentaba captar el cielo y las nubes en movimiento, no superando los 30 segundos de toma y probando valores ISO para testear el ruido generado.
El entusiasmo de los asistentes fue en aumento a medida que los resultados se compartían y mejoraban, hasta que -dos horas después- el frío aconsejó nuestra marcha, no sin antes realizar las imágenes de grupo. Comparto en el blog mis mejores tomas y agradezco el interés de los compañeros que asistieron a la charla y a la salida. Y ya saben: "si no saben qué hacer con sus vidas, el lightpainting es la salida" (nunca es suficiente). Nos vemos en la próxima...
Tras mi charla introductoria sobre astronomía y fotografía nocturna de aproximadamente una hora, acompañada con imágenes propias y de diversas webs, intenté preparar a los asistentes para la salida programada, donde poner en práctica los conceptos de orientación celeste, astrofotografía y lightpainting, tras explicar las webs recomendadas, pasear por las constelaciones y sus hitos más destacados (nebulosas, cúmulos y galaxias), contar mis experiencias en esta disciplina fotográfica y explicar una metodología sencilla para captar imágenes del firmamento, fomentando nuestra creatividad con el uso de linternas y frontales de luz roja.
A eso de las 21:30 pusimos rumbo a Teseguite, subiendo desde el cruce de Guatiza, para fotografiar desde la rofera el cielo poniente de invierno (Orión, Canis Major y Tauro), la zona circumpolar de las Osas y comentar algunas curiosidades celestes.
Tras eso, los asistentes tomamos imágenes del zenit y del polo norte para, a continuación, ir incorporando el paisaje, iluminando con linternas y láseres mientras una larga exposición intentaba captar el cielo y las nubes en movimiento, no superando los 30 segundos de toma y probando valores ISO para testear el ruido generado.
El entusiasmo de los asistentes fue en aumento a medida que los resultados se compartían y mejoraban, hasta que -dos horas después- el frío aconsejó nuestra marcha, no sin antes realizar las imágenes de grupo. Comparto en el blog mis mejores tomas y agradezco el interés de los compañeros que asistieron a la charla y a la salida. Y ya saben: "si no saben qué hacer con sus vidas, el lightpainting es la salida" (nunca es suficiente). Nos vemos en la próxima...
viernes, 2 de octubre de 2015
Supermoon lunar eclipse
La madrugada del pasado lunes, 28 de septiembre, se produjo el máximo acercamiento anual de la luna a nuestro planeta. Su perigeo coincidió con un eclipse total de luna que disfruté en compañía de algunos de mis alumnos, el compañero Marcos y mi amigo Joe.
Citados a las 00:30 horas en el Monumento al Campesino, unas quince personas emprendimos ruta al Volcán del Cuervo, confiando que la banda nubosa que se extendía por el zenit fuera disipándose, lo que afortunadamente ocurrió muy pronto, quedando libre la observación del fenómeno hasta su final, a eso de las seis de la mañana.
El resultado provisional es este lienzo de 1x3 metros que muestro a continuación:
Una hora después del final del eclipse llegué a casa y tocaba preparar desayunos, llevar a los niños al colegio y entrar a trabajar a las ocho de la mañana. Aunque un poco cuesta arriba, terminé la jornada alrededor de la 1 y me esperaba una siesta monumental como pocas recuerdo. Otro eclipse había caído. Este, un poco oscuro, la verdad. Dicen que entre 1 y 2 de la Escala Danjon... Ya perdimos la cuenta, pero siempre, siempre disfrutamos.
Citados a las 00:30 horas en el Monumento al Campesino, unas quince personas emprendimos ruta al Volcán del Cuervo, confiando que la banda nubosa que se extendía por el zenit fuera disipándose, lo que afortunadamente ocurrió muy pronto, quedando libre la observación del fenómeno hasta su final, a eso de las seis de la mañana.
Dennis Langewand inmortalizó al grupo de entusiastas observadores alrededor de la vieja montura Senda de Orión, utilizada para realizar la secuencia completa del eclipse, tras recibir una explicación sobre el método empleado para hacer el seguimiento lunar y fotografiar cada una de sus fases, como complemento a las sesiones impartidas en la Escuela. En la foto, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, Marcos Méndez, Javier Alonso, Toni Mendoza, Nieves Cabrera, David Pintos, Dennis, Direy Hernández, Cintia Suárez, Sara Urquía y Javi Martín.
Una hora después del final del eclipse llegué a casa y tocaba preparar desayunos, llevar a los niños al colegio y entrar a trabajar a las ocho de la mañana. Aunque un poco cuesta arriba, terminé la jornada alrededor de la 1 y me esperaba una siesta monumental como pocas recuerdo. Otro eclipse había caído. Este, un poco oscuro, la verdad. Dicen que entre 1 y 2 de la Escala Danjon... Ya perdimos la cuenta, pero siempre, siempre disfrutamos.
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